< Fragmento del libro "La Alpina" - El amor >
…Distaban unos tres kilómetros de la entrada principal a la avenida pedregosa que llevaba a la enorme pirámide emplazada en el centro del poblado de la Alpina, Juan madrugó, el sol con su inconfundible color rojizo parecido al incendio del poniente que se puede observar en cualquier terraza, de cualquier casa, en cualquier lugar de cualquier ciudad o poblado argentino acompañado de la mujer que uno ama, pero que sabe que es inevitable comparecer ante la incompatibilidad de estrellas que supone un desprendimiento del alma, ese alma que hasta entonces uno creía que era gemela a la suya y que sin embargo dejo de serla por el mero descubrimiento que implica internarse en los anales de el espíritu mismo, y que se manifiesta en el cerebro de cada persona en delirios in entendibles de vidas pasadas, presentes o futuras, las cuales dan lugar a imaginar el escape de una era hacia otra, desde la de Tauro hasta la de Piscis pasando por la poderosa Aries, la cual marca a fuego nuestros sentimientos de toda persona perteneciente a una religión en particular. “Dejad que las hormigas vuelen sobre el asfalto transpirado de sudor humano, dejad que los grillos canten su canción tormentosa de inigualable sonido crepuscular, que las cucarachas se arrastren como seres radioactivos, resabios de una civilización marcada por la guerra nuclear, que los olores penetren el inconciente y se instalen en el microclima imperante en la parte frontal de nuestros cerebros, que dejen fluir los latidos del corazón en una danza inigualablemente psicodélica, delirante, tormentosa, asquerosa y repugnante, que todos se comploten, que dejen volar su imaginación y atormenten la mente de los humanos presos de la incompatibilidad de estrellas, incompatibilidad de almas camufladas tras el velo del amor, ¿que amor?, ¿que hay del amor?, se preguntaba Juan Lencina en sus cavilaciones… el amor solo es parte del ideario imaginario, del inconciente colectivo, de los corazones que buscan refugio en el altar de las privaciones, el amor es solo una muesca de felicidad ante lo incomprensible de la muerte, ¿a donde van las almas gemelas, las compatibilidades de estrellas cuando dejamos este mundo terrenal de continuos agravios e improperios escritos y dichos, de tanta mierda acumulada en el fondo y en las fondas de las almas propias y ajenas, adonde van?, tal vez a la misma galaxia putrefacta que dictaminan los sabios que rigen las leyes morales de esta sociedad y de las sociedades antiguas, nadie lo sabe… solo sabemos que morimos y nos convertimos en almas, almas que emigran hacia otros seres en donde nunca encontraremos el amor tan ansiado, si, esa es la causa de la infelicidad, de la infertilidad de las flores del alma, de la continua decadencia espiritual y de no importarnos nada, vamos como puntos dejando escapar la banca, nos dedicamos con un continuo afán a dejar emplazados nuestros sentimientos en los corazones de los demás… ¿para que?, para que nos sirve dejar huellas en un océano contaminado por la majestuosa presencia de los seres superiores que manejan nuestro destino, el destino de las almas destinadas a perecer luego de las siete reencarnaciones que nos brinda la vida, esas siete que suelen ser llevadas y conducidas por un tren de vanas esperanzas, solo vivimos para esperar morir, solo morimos porque no nos queda otra oportunidad, y dejamos que nuestros cuerpos se descompongan bajo las letrinas de los acaudalados gobernantes que no hacen mas que manejar este mundo con un guiño de maldad y corrupción, gobernantes cocainómanos, perversos, inútiles, malvados, psicópatas perseguidos por el poder y por el dinero, encastrados en tronos de realezas de sangre azul, deformes, apócrifos y desdichados, ellos son los primeros que deben quemarse en sus propios pensamientos, por engendrar la maldad en las sociedades creando caos y violencia, exterminios en masa, continuas enmiendas que van dirigidas a derechos humanos que no sirven nada mas que para acumular papeleríos en las oficinas lúgubres y malolientes, el Apocalipsis es lo que predican los gobernantes, ellos quieren que se termine este mundo, que las sociedades no sean mas que simples marionetas manipuladas, manejadas, movidas, ensuciadas por el poder que ellos detentan, solo existe una salida, la muerte, vender el alma al Diablo con el único fin de engendrar nuevos seres que prediquen, liberando de esta forma las almas aprisionadas de la gente negra, de los indios, de los gauchos criollos, de los dueños de la tierra, de aquellos que fundaron y crearon la conciencia colectiva de ser sociedades con amor a la madre tierra, ese es el único amor que vale, el amor a la matriz de las civilizaciones, el amor efímero y mundano de las parejas que unen lazos mediante alianzas y matrimonios encapsulados en grandes mentiras, no sirve de nada, solo son papeles solo son vanidosas acciones que permiten llevar a cabo acontecimientos que marcan una etapa de la vida, solo eso, los casamientos son extremistas, retrógrados, cancerigenos, ulcerosos, son solo papeles, papeles papeles y mas papeles, ¿para que?, para luego tirar por la borda todo lo hallado en ese baúl de recueros y quehaceres cotidianos y rutinarios en los que se convierte el amor a primera vista. El amor a primera vista, esa gran mentira creada por los cupidos culónes y malolientes de los enamorados presurosos, calentones y de grandes miembros que creen que los hacen mas hombres por tener la verga mas larga que cualquiera, esos osos peludos inútiles para cualquier cosa, solo están habilitados para amar, son ellos quienes exigen el matrimonio como fundamento y cierre a una etapa de noviazgo imberbe y pendeja.
El amor es otra cosa, el amor solo se manifiesta en la vida que uno lleva observando y acercándose hacia el núcleo del universo exterior, el que habita en las mas recónditas latitudes de la naturaleza, la que se expresa en cada caída de una hoja al amarillento paisaje de gramillas resecas por el crudo otoño, a labrar y conservar la tierra como eje de un universo paralelo que expresa solo bienestar y salud. El amor es cosa de tontos dijo alguna vez un gran sabio, yo agregaría que el amor es cosa de tontos y desdichados, aquellos que esperan partir a un nuevo rumbo junto a su amada luego de la muerte, pobre de aquellos que piensan que el amor es eterno, todo concluye, todo termina, el amor también, solo son imágenes que se guardan finamente en el infraconscientes del ser humano y quedan ahí llenas de polvo y transpiración, guardadas, llenas de carne, de vaginas y de penes, de pieles, de músculos y mucosas, de olvido...